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Cómics: el tiempo y el bocadillo

Si la pretensión de las artes plásticas de representar y transmitir, desde una superficie plana, la tridimensionalidad que capta la visión del ojo humano encontró su instrumento adecuado en el espacio figurativo gestado en el Renacimiento, seguramente es más antigua aún la preocupación por capturar icónicamente el transcurso del tiempo, por lo que supone de posibilidad de expresar la narratividad de la que era capaz la literatura y esa expresión condensada del tiempo que es el movimiento. Los registros figurativos que articulan un retablo o la reiteración de un mismo personaje que realiza distintas acciones dentro de la representación de un mismo lugar son muestras de una intención ya muy presente, por ejemplo, en la pintura medieval.

Esas búsquedas, a partir de la cultura visual del Renacimiento, originaron un recurrente conflicto entre el espacio y el tiempo figurativos. En el fondo, hablamos de recursos expresivos que pueden rastrearse en la historia, incluso en las culturas del mundo antiguo. Casi en el otro extremo de la Historia, las vanguardias históricas volverían a plantearse, desde ángulos nuevos, las relaciones espaciotemporales y también entre los sentidos o entre el pasado y el presente, memoria mediante.

En realidad, con la primera proyección de su cinematógrafo en diciembre de 1895, los hermanos Lumière lograron domesticar, definitiva y públicamente, los supuestos básicos de esa pretensión. Sin embargo, dos meses después, New York World inició la eclosión de otra forma de expresión visual cuyas imágenes fijas, encadenadas entre sí por una cierta lógica, expresarían fragmentos consecutivos de un tiempo que se sobreentendía continuo y cuyos personajes nos demostrarían que podían emitir mensajes verbales mediante una suerte de rótulos delimitados que registraban sus palabras: el bocadillo.

Yellow Kid. New York Journal,1895-1898
Yellow Kid. New York Journal,1895-1898

Los humorísticos dibujos que empezaron a aparecer en ese periódico estaban protagonizados por un personaje llamado Yellow Kid y realizados por R.F. Outcault, a iniciativa del magnate William Randolph Hearst (el inspirador de Ciudadano Kane). Había nacido definitivamente el cómic y no fue una aportación súbita, porque había antecedentes más cercanos: el XIX había sido el gran siglo de la caricatura y ese género, básico para las formas iniciales de expresión del cómic, tuvo la prensa periódica como escenario fundamental, funcionando como sección humorística y allanando un espacio comunicativo propio dentro del periódico.

Las viñetas en secuencia, acompañadas de texto explicativo, tenían también una tradición no muy lejana en las images d´épinal francesas o en las aleluyas españolas. A partir de 1829, el suizo R. Töppfer comenzó a editar una serie de álbumes con pequeñas historietas relatadas mediante imágenes en las que el texto iba concatenando el relato. El mismo Gustave Doré, en su colección de dibujos realizados en Versalles en 1871, acompañaba unas caricaturas de la Asamblea Nacional con frases escritas al pie de la imagen que proponía como pronunciadas por el personaje, sincrónicamente al gesto que reflejaba cada dibujo, creando una suerte de relato fragmentario, aunque paradigmático, de una sesión parlamentaria. Sin embargo, el artefacto visual que se puso en marcha con Yellow Kid estaba destinado a generalizarse rápidamente y a provocar una complicidad continuada con el público.

En poco tiempo, los dominicales de grandes diarios estadounidenses (San Francisco Examiner, New York Journal, New York Herald) comenzaron a incluir una página dedicada a estos primeros cómics. Diez años más tarde aparecieron los daily strips (tiras de cómic diarias), que supusieron un avance más hacia su popularización y, tras varios ensayos de recopilaciones de estos cómics periódicos, hacia 1929 comenzaron a publicarse ya en forma de libro: los comic-books. En 1909, Hearst creó en Estados Unidos el International New Service, primer sindicato antecedente de las actuales agencias de prensa, destinado a centralizar, canalizar y comercializar informaciones y materiales periodísticos. A partir de ese momento, los cómics empezarían también a ser proporcionados por estas agencias, con lo que alcanzaron una dimensión más amplia. Como contrapartida, estarían sujetos a mayores mecanismos de control de sus contenidos, ya que, dada su popularidad, llamaron la atención de los distintos poderes fácticos de una sociedad como la estadounidense, en la que se estaba generando una nueva concepción ideológica y moral del mundo.

Hasta la II Guerra Mundial y en este país, que continuaba manteniendo el liderazgo en la producción y difusión de este medio icónico, aparecieron cómics que habrían de ser seguidos por numerosísimos lectores del mundo entero. Títulos como The Gumps (1917), Winnie Winkle (1920), Little Orphan Annie (1924), Dixie Augen, Tintín, Tarzán (1929), Flash Gordon (1934), Superman (1938)… son ejemplos de historietas humorísticas, de tema familiar, ilustradoras de arquetipos que conformaron una parte importante de la cultura de masas de toda una época.

Hergé. Las aventuras de Tintín.
Hergé. Las aventuras de Tintín.

La II Guerra Mundial impulsó el protagonismo del tema bélico y la carga política del cómic, aspecto que llegó a interesar a la Casa Blanca, porque el mismo Roosevelt auspició la célebre serie Captain America (1941), donde aparecían frecuentes referencias a la situación bélica de entonces. En el fascismo italiano (Dick Fulmine), el franquismo (Flechas y Pelayos,Roberto Alcázar) o el militarismo japonés (Las aventuras de Dankichi), se impulsó la producción de cómics cargados de trasfondo político, lo que demuestra la atención a la influencia creciente de este medio (Umberto Eco estudió, monográficamente, los cómics de la China maoísta).

A partir de la posguerra, el argumento, el lenguaje y la difusión del cómic sufrieron vigorosas transformaciones. Se generalizó internacionalmente y recorrió todos los géneros posibles. En los cincuenta se retomó internacionalmente el cómic de talante humorístico desde nuevos presupuestos (Peanuts, Astérix, Andy Capp, Miss Peach) y, en los sesenta, el interés de muchos ámbitos intelectuales por los fenómenos de la comunicación de masas acabó induciendo la aparición de un tipo de cómic cuya intención y circulación pasó a ser abiertamente altocultural y del que son ejemplo historietas de heroínas como Barbarella, Jodelle o Valentina.

Charles Schulz. Peanuts.
Charles Schulz. Peanuts.

Pese a que, ya antes de la guerra, estaban articulados casi todos los recursos del lenguaje del género, el cómic de los sesenta los haría más patentes, explotando su fecunda vertiente creativa. La aparición de la llamada cultura underground multiplicó la existencia de nuevas poéticas del cómic, pero, simultáneamente, también lo fue transformando en una cultura de consumo minoritario.

Hoy subsisten el cómic humorístico en la prensa y, con menor incidencia por el aumento del consumo audiovisual, el infantil y, por otro lado, el cómic clásico sigue siendo reeditado para estudiosos, aficionados o nostálgicos. Finalmente, otro gran sector del comic-book se mueve entre una audiencia de tipología compartimentada, en parte próxima a las subculturas del fancine o en la frontera de una experimentación vanguardista.

Ceesepe. El día que muera Bombita, 1983. Madrid, Erucomic, 1983

 

Tomado de: MasDeArte.com

La ciudad de València (España) contará con el nuevo Centro de Estudios y Conservación del Cómic

Será un espacio cultural que se pondrá en marcha en las instalaciones del antiguo Centro Excursionista de la capital y que tendrá el objetivo de convertirse en un “referente a nivel nacional”.

por Alfredo Fuentes Fernánez (con información de agemcias y medios noticiosos).

Así lo ha anunciado la concejala de Acción Cultural del Ayuntamiento de València, Maite Ibáñez, que ha dado a conocer que ha que el edificio situado en el número 4 de la plaza Tavernes de Valldigna, sede del antiguo Centro Excursionista, se transformará en el Centro Valenciano de Estudios y Conservación del Patrimonio del Cómic.

El antiguo edificio del Centro Excursionista de València, que albergará el nuevo centro de estudios sobre cómic.
El antiguo edificio del Centro Excursionista de València, que albergará el nuevo centro de estudios sobre cómic.

El Centro es un espacio que el consistorio asegura que no necesitará de una gran inversión porque está en buen estado. El consistorio y el Vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València (UV) colaborarán en la gestión y coordinación de las actividades del futuro espacio cultural ubicado en el corazón del barrio del Carmen, así como para la dotación y ampliación de las colecciones. En este sentido, el Aula del Cómic de la institución académica jugará un papel fundamental. Además, la planta baja albergará la Biblioteca Municipal Carles Ros.

“Será un centro de referencia del cómic a nivel local y nacional, el primer centro público en España de estas características, donde llevaremos a cabo labores de archivo y conservación del patrimonio cultural y creativo del cómic, investigación, formación y divulgación”, ha aseverado la edil. “El cómic valenciano –continúa– está teniendo un reconocimiento cada vez mayor y una presencia activa en la programación de museos y bibliotecas, sin embargo, no disponemos de un centro que asegure la conservación y estudio de ese inmenso patrimonio creativo y cultural”.

Por su parte, el director de la Cátedra de Estudios del Cómic y del Aula del Cómic de la Universitat de València, Álvaro Pons, ha resaltado que “València ha sido una tierra de cómics”. “Tenemos el cómic en nuestro ADN, por tanto apoyar el cómic desde el sector público, ha sido una necesidad especialmente en los últimos años”, ha dicho el especialista, que subraya la necesidad que existía de “crear un centro donde se trabaje desde el ámbito académico con este patrimonio tan grande que tiene la ciudad”.

Serán objetivos fundamentales del centro velar por la conservación de colecciones de publicaciones de cómic que se han dado en España y, en especial, en la Comunitat Valenciana, desde el siglo XIX, así como por la preservación de los materiales creativos (originales, bocetos, guiones, documentación). En segundo lugar, se promoverá la investigación del cómic, con especial incidencia en las líneas que desarrollen temas como la visibilización de la creación de la mujer y su representación en el ámbito de la historieta o la promoción de la creación valenciana. También tendrá por objetivo asesorar y ofrecer servicios de consulta para la realización de proyectos de investigación, dando acceso al fondo documental que se construya en el centro, así como favorecer la digitalización de los fondos para su conservación y consulta.

Asimismo, se pretende impulsar la formación, a través de la realización de cursos, charlas, conferencias y actividades formativas en el ámbito del cómic. Y por último, el centro la promoverá la divulgación mediante exposiciones, el préstamo de materiales para iniciativas expositivas, y la creación de publicaciones sobre el ámbito de la historieta.

Si lugar a dudas, una iniciativa digna de replicarse en nuestros predios.

 

 

Entre maestros, el maestro Elpidio Valdés.

por Reinaldo González

Cuando con motivo de su Premio Nacional de Cine me correspondió el jubiloso deber de rendirle honores a Juan Padrón, sostuve con él, en público, nuestro persistente diálogo sobre el universo de los cómics, que nos vuelve niños permanentes.

No se nos estrecharon las molleras con un accidente como el de Oscar en El Tambor de Hojalata, criatura de Günter Grass para ajustarle cuentas a la humanidad desde una infancia a prueba de guerras mundiales. Vimos la extendida trayectoria del género dentro de los productos de la llamada industria cultural, tan útil como veleidosa. En ella había entrado Padrón, con Elpidio Valdés y su familia mambisa, símbolo de entereza y esfuerzo patrios, sin traicionar la autenticidad del cómic. Padrón ejercía la posibilidad pedagógica de crearle una prole al personaje central de la historieta no como añadido inconsecuente, sino en ampliación y ganancia del mensaje. Seguir leyendo Entre maestros, el maestro Elpidio Valdés.

Aparece nuevo superhéroe: ¡Cristiano Ronaldo!

por Alfredo Fuentes Fernández, con información de agencias de noticias

Cristiano Ronaldo, el futbolista de los cinco Balones de Oro y un perfecto dominio de la publicidad, lanzó una serie de historietas de la que es protagonista, por supuesto como superhéroe. Cristiano Ronaldo protagoniza su primer cómic de superhéroes basado en una serie animada que está en producción.

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Soy un ferviente admirador de la historieta cubana

por Pablo Noa Noa

Como escapado de uno de sus guiones llegó Fernando de Peña a la editorial Pablo de la Torriente, interesado en conocer detalles relacionados con la producción y promoción de las historietas en Cuba.

Su propósito es escribir un artículo sobre el estado actual del género en la Isla. Quiere incluirlo en el primer número de una revista digital dedicada a la historieta en América Latina que espera publicar en este 2019.

Fernando de Peña estudió en la Escuela Internacional de Cine y Televisión, de  San Antonio de los Baños, y se graduó en el 2007, como guionista de cine. Escribió el documental El año cero, presentado en varios Festivales del Nuevo Cine Latinoamericano. Ahora está escribiendo un guion para un  documental que se realizará en México. La oportunidad de entrevistarlo, se pintó sola.

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El cómic ya es alta literatura

por Darío Prieto

“Sabrina”, primera historieta finalista al premio Man Booker, obra de Nick Drnaso, y “Niño prodigio”, de Michael Kupperman, vuelven a subir al pedestal a un arte que ha dejado atrás a los superhéroes.

Cuando Sabrina fue nominado al Man Booker del año pasado, mucha gente se enfadó. Otros aplaudieron: por primera vez, un cómic estaba entre los finalistas del prestigioso premio literario. Pero su autor, Nick Drnaso (Illinois, 1989), prefiere quedarse con la actitud de los ofendidos. Dice que les entiende. “Absolutamente. Porque creo que la literatura y los cómics son medios diversos y han de estar separados. Al menos para evitar esta percepción de los cómics como un género que tiene una única forma, en lugar de un medio con formas diferentes“, sostiene el artista estadounidense. “La mayoría de los dibujantes que conozco leen más literatura que tebeos. Sí, se parecen en un montón de cosas, pero también son lo suficientemente diferentes como para mantenerlos cada uno por su lado”.

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Qué (no) es Alan Moore

por Darío Alejandro Alemán Cañizares

Primero que todo, debe quedar claro que Alan Moore no es un guionista…

Sino un demiurgo caprichoso, como todo buen demiurgo. Su obra carece de certezas históricas, de precisiones y exactitudes. A veces pareciera que la realidad le molesta, que detesta que las cosas hayan sido tal y como fueron, o al menos tan lineales y previsibles como dicen los libros y los datos, que la modernidad sea hija de utopías y huérfana de fantasías. Alan Moore es Dios, es el Dios de las posibilidades, el genio del “y si…”.

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En la senda de Steinbeck

por Álvaro Pons

La novela gráfica ha encontrado a través de su vocación narrativa un espacio de validación intelectual en el ámbito de la literatura.

Resulta tentador extender el tradicional concepto de “la gran novela americana” al ámbito de la novela gráfica ahora que esta ha sido incluida de forma generalizada dentro de la crítica literaria. Tras años de enfrentamiento entre la consideración artística y la literaria, la novela gráfica ha encontrado a través de su vocación narrativa un espacio de validación intelectual en el ámbito propio de la literatura (con un debate académico abierto no exento de cierta polémica sobre la coherencia de aplicar este concepto al cómic), que ha tenido certificación en su inclusión en algunos de los premios más famosos, como el Booker, el Pulitzer o el National Book Award, herméticos tradicionalmente a otra creación que no fuera la escrita. Seguir leyendo En la senda de Steinbeck

Batman enseña el pene y DC lo censura.

por Alfredo Fuentes Fernández (con información de agencias y sitios digitales).

Esta semana se vivió una revolución en el mundo de los cómics. Por fin conocimos cómo es el pene de Batman.

El miércoles 18 de septiembre DC Comics ha publicado el primer número de Batman: Damned, una nueva entrega de las aventuras del mítico superhéroe, como su primer cómic de una línea creada específicamente para lectores maduros llamada DC Black Label. El cómic de Brian Azarello y Lee Bermejo ha llamado la atención por una viñeta que muestra a Bruce Wayne completamente desnudo. Pero la compañía se arrepintió y censuró las viñetas donde aparecía ese “desliz”. Seguir leyendo Batman enseña el pene y DC lo censura.

Historieta cubana: trazos provinciales.

En entregas anteriores hemos conocido acerca de los orígenes de la historieta, así como detalles sobre exitosos mangas y animes. Sin embargo, no abunda en la web información referida a la publicación de cómics en Cuba. En parte, esto se debe a que aunque no faltan en nuestro país las casas editoriales que incluyen la historieta en sus planes, las superan aquellas que desdeñan ese género. Por ello, es meritorio que en algunas provincias se puje por dignificar el noveno arte mediante tiradas modestas que apenas alcanzan para cubrir la demanda local. Seguir leyendo Historieta cubana: trazos provinciales.