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Vitrina de Valonia celebra su cumpleaños 15

Un abanico de acciones culturales ha organizado Vitrina de Valonia, de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), en su página oficial de Facebook (@vitrinadevaloniahabana), con vistas a celebrar sus tres lustros de vida, el próximo 15 de febrero. Seguir leyendo Vitrina de Valonia celebra su cumpleaños 15

Historieta nacional en un fanzine

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Aunque se editan con regularidad libros de historietas en Cuba, no sobresalen por sus guiones, ni la cantidad de ejemplares cubre la demanda. Eso sí, tenemos buenos dibujantes. Seguir leyendo Historieta nacional en un fanzine

Cómics: el tiempo y el bocadillo

Si la pretensión de las artes plásticas de representar y transmitir, desde una superficie plana, la tridimensionalidad que capta la visión del ojo humano encontró su instrumento adecuado en el espacio figurativo gestado en el Renacimiento, seguramente es más antigua aún la preocupación por capturar icónicamente el transcurso del tiempo, por lo que supone de posibilidad de expresar la narratividad de la que era capaz la literatura y esa expresión condensada del tiempo que es el movimiento. Los registros figurativos que articulan un retablo o la reiteración de un mismo personaje que realiza distintas acciones dentro de la representación de un mismo lugar son muestras de una intención ya muy presente, por ejemplo, en la pintura medieval.

Esas búsquedas, a partir de la cultura visual del Renacimiento, originaron un recurrente conflicto entre el espacio y el tiempo figurativos. En el fondo, hablamos de recursos expresivos que pueden rastrearse en la historia, incluso en las culturas del mundo antiguo. Casi en el otro extremo de la Historia, las vanguardias históricas volverían a plantearse, desde ángulos nuevos, las relaciones espaciotemporales y también entre los sentidos o entre el pasado y el presente, memoria mediante.

En realidad, con la primera proyección de su cinematógrafo en diciembre de 1895, los hermanos Lumière lograron domesticar, definitiva y públicamente, los supuestos básicos de esa pretensión. Sin embargo, dos meses después, New York World inició la eclosión de otra forma de expresión visual cuyas imágenes fijas, encadenadas entre sí por una cierta lógica, expresarían fragmentos consecutivos de un tiempo que se sobreentendía continuo y cuyos personajes nos demostrarían que podían emitir mensajes verbales mediante una suerte de rótulos delimitados que registraban sus palabras: el bocadillo.

Yellow Kid. New York Journal,1895-1898
Yellow Kid. New York Journal,1895-1898

Los humorísticos dibujos que empezaron a aparecer en ese periódico estaban protagonizados por un personaje llamado Yellow Kid y realizados por R.F. Outcault, a iniciativa del magnate William Randolph Hearst (el inspirador de Ciudadano Kane). Había nacido definitivamente el cómic y no fue una aportación súbita, porque había antecedentes más cercanos: el XIX había sido el gran siglo de la caricatura y ese género, básico para las formas iniciales de expresión del cómic, tuvo la prensa periódica como escenario fundamental, funcionando como sección humorística y allanando un espacio comunicativo propio dentro del periódico.

Las viñetas en secuencia, acompañadas de texto explicativo, tenían también una tradición no muy lejana en las images d´épinal francesas o en las aleluyas españolas. A partir de 1829, el suizo R. Töppfer comenzó a editar una serie de álbumes con pequeñas historietas relatadas mediante imágenes en las que el texto iba concatenando el relato. El mismo Gustave Doré, en su colección de dibujos realizados en Versalles en 1871, acompañaba unas caricaturas de la Asamblea Nacional con frases escritas al pie de la imagen que proponía como pronunciadas por el personaje, sincrónicamente al gesto que reflejaba cada dibujo, creando una suerte de relato fragmentario, aunque paradigmático, de una sesión parlamentaria. Sin embargo, el artefacto visual que se puso en marcha con Yellow Kid estaba destinado a generalizarse rápidamente y a provocar una complicidad continuada con el público.

En poco tiempo, los dominicales de grandes diarios estadounidenses (San Francisco Examiner, New York Journal, New York Herald) comenzaron a incluir una página dedicada a estos primeros cómics. Diez años más tarde aparecieron los daily strips (tiras de cómic diarias), que supusieron un avance más hacia su popularización y, tras varios ensayos de recopilaciones de estos cómics periódicos, hacia 1929 comenzaron a publicarse ya en forma de libro: los comic-books. En 1909, Hearst creó en Estados Unidos el International New Service, primer sindicato antecedente de las actuales agencias de prensa, destinado a centralizar, canalizar y comercializar informaciones y materiales periodísticos. A partir de ese momento, los cómics empezarían también a ser proporcionados por estas agencias, con lo que alcanzaron una dimensión más amplia. Como contrapartida, estarían sujetos a mayores mecanismos de control de sus contenidos, ya que, dada su popularidad, llamaron la atención de los distintos poderes fácticos de una sociedad como la estadounidense, en la que se estaba generando una nueva concepción ideológica y moral del mundo.

Hasta la II Guerra Mundial y en este país, que continuaba manteniendo el liderazgo en la producción y difusión de este medio icónico, aparecieron cómics que habrían de ser seguidos por numerosísimos lectores del mundo entero. Títulos como The Gumps (1917), Winnie Winkle (1920), Little Orphan Annie (1924), Dixie Augen, Tintín, Tarzán (1929), Flash Gordon (1934), Superman (1938)… son ejemplos de historietas humorísticas, de tema familiar, ilustradoras de arquetipos que conformaron una parte importante de la cultura de masas de toda una época.

Hergé. Las aventuras de Tintín.
Hergé. Las aventuras de Tintín.

La II Guerra Mundial impulsó el protagonismo del tema bélico y la carga política del cómic, aspecto que llegó a interesar a la Casa Blanca, porque el mismo Roosevelt auspició la célebre serie Captain America (1941), donde aparecían frecuentes referencias a la situación bélica de entonces. En el fascismo italiano (Dick Fulmine), el franquismo (Flechas y Pelayos,Roberto Alcázar) o el militarismo japonés (Las aventuras de Dankichi), se impulsó la producción de cómics cargados de trasfondo político, lo que demuestra la atención a la influencia creciente de este medio (Umberto Eco estudió, monográficamente, los cómics de la China maoísta).

A partir de la posguerra, el argumento, el lenguaje y la difusión del cómic sufrieron vigorosas transformaciones. Se generalizó internacionalmente y recorrió todos los géneros posibles. En los cincuenta se retomó internacionalmente el cómic de talante humorístico desde nuevos presupuestos (Peanuts, Astérix, Andy Capp, Miss Peach) y, en los sesenta, el interés de muchos ámbitos intelectuales por los fenómenos de la comunicación de masas acabó induciendo la aparición de un tipo de cómic cuya intención y circulación pasó a ser abiertamente altocultural y del que son ejemplo historietas de heroínas como Barbarella, Jodelle o Valentina.

Charles Schulz. Peanuts.
Charles Schulz. Peanuts.

Pese a que, ya antes de la guerra, estaban articulados casi todos los recursos del lenguaje del género, el cómic de los sesenta los haría más patentes, explotando su fecunda vertiente creativa. La aparición de la llamada cultura underground multiplicó la existencia de nuevas poéticas del cómic, pero, simultáneamente, también lo fue transformando en una cultura de consumo minoritario.

Hoy subsisten el cómic humorístico en la prensa y, con menor incidencia por el aumento del consumo audiovisual, el infantil y, por otro lado, el cómic clásico sigue siendo reeditado para estudiosos, aficionados o nostálgicos. Finalmente, otro gran sector del comic-book se mueve entre una audiencia de tipología compartimentada, en parte próxima a las subculturas del fancine o en la frontera de una experimentación vanguardista.

Ceesepe. El día que muera Bombita, 1983. Madrid, Erucomic, 1983

 

Tomado de: MasDeArte.com

La ciudad de València (España) contará con el nuevo Centro de Estudios y Conservación del Cómic

Será un espacio cultural que se pondrá en marcha en las instalaciones del antiguo Centro Excursionista de la capital y que tendrá el objetivo de convertirse en un “referente a nivel nacional”.

por Alfredo Fuentes Fernánez (con información de agemcias y medios noticiosos).

Así lo ha anunciado la concejala de Acción Cultural del Ayuntamiento de València, Maite Ibáñez, que ha dado a conocer que ha que el edificio situado en el número 4 de la plaza Tavernes de Valldigna, sede del antiguo Centro Excursionista, se transformará en el Centro Valenciano de Estudios y Conservación del Patrimonio del Cómic.

El antiguo edificio del Centro Excursionista de València, que albergará el nuevo centro de estudios sobre cómic.
El antiguo edificio del Centro Excursionista de València, que albergará el nuevo centro de estudios sobre cómic.

El Centro es un espacio que el consistorio asegura que no necesitará de una gran inversión porque está en buen estado. El consistorio y el Vicerrectorado de Cultura de la Universitat de València (UV) colaborarán en la gestión y coordinación de las actividades del futuro espacio cultural ubicado en el corazón del barrio del Carmen, así como para la dotación y ampliación de las colecciones. En este sentido, el Aula del Cómic de la institución académica jugará un papel fundamental. Además, la planta baja albergará la Biblioteca Municipal Carles Ros.

“Será un centro de referencia del cómic a nivel local y nacional, el primer centro público en España de estas características, donde llevaremos a cabo labores de archivo y conservación del patrimonio cultural y creativo del cómic, investigación, formación y divulgación”, ha aseverado la edil. “El cómic valenciano –continúa– está teniendo un reconocimiento cada vez mayor y una presencia activa en la programación de museos y bibliotecas, sin embargo, no disponemos de un centro que asegure la conservación y estudio de ese inmenso patrimonio creativo y cultural”.

Por su parte, el director de la Cátedra de Estudios del Cómic y del Aula del Cómic de la Universitat de València, Álvaro Pons, ha resaltado que “València ha sido una tierra de cómics”. “Tenemos el cómic en nuestro ADN, por tanto apoyar el cómic desde el sector público, ha sido una necesidad especialmente en los últimos años”, ha dicho el especialista, que subraya la necesidad que existía de “crear un centro donde se trabaje desde el ámbito académico con este patrimonio tan grande que tiene la ciudad”.

Serán objetivos fundamentales del centro velar por la conservación de colecciones de publicaciones de cómic que se han dado en España y, en especial, en la Comunitat Valenciana, desde el siglo XIX, así como por la preservación de los materiales creativos (originales, bocetos, guiones, documentación). En segundo lugar, se promoverá la investigación del cómic, con especial incidencia en las líneas que desarrollen temas como la visibilización de la creación de la mujer y su representación en el ámbito de la historieta o la promoción de la creación valenciana. También tendrá por objetivo asesorar y ofrecer servicios de consulta para la realización de proyectos de investigación, dando acceso al fondo documental que se construya en el centro, así como favorecer la digitalización de los fondos para su conservación y consulta.

Asimismo, se pretende impulsar la formación, a través de la realización de cursos, charlas, conferencias y actividades formativas en el ámbito del cómic. Y por último, el centro la promoverá la divulgación mediante exposiciones, el préstamo de materiales para iniciativas expositivas, y la creación de publicaciones sobre el ámbito de la historieta.

Si lugar a dudas, una iniciativa digna de replicarse en nuestros predios.

 

 

Galos y mambises: Albert Uderzo y Juan Padrón.

por María José Santacreu (originalmente publicado en BRECHA)

Con una extraña sincronía, el 24 de marzo murieron dos grandes dibujantes y animadores que apelaron a sus mitologías nacionales y crearon historietas que son parte de lo mejor de la cultura de sus países: Albert Uderzo, quien junto con René Goscinny inventó esa aldea de indomables galos que en el 50 a C resistía el avance de los romanos, y Juan Padrón, el creador de Elpidio Valdés, héroe de la guerra de la independencia cubana contra los españoles. Seguir leyendo Galos y mambises: Albert Uderzo y Juan Padrón.

Muere Juan Padrón, creador de Elpidio Valdés y “Vampiros en La Habana”

por Mauricio Vicent (originalmente publicado en El Páis, de España.)

Es difícil hacer un cálculo de cuánto le debe Cuba al cineasta, dibujante y humorista, fallecido en La Habana a los 73 años.

Decía hace unos días Juan Padrón que, en los tiempos revueltos que corren, como en la guerra, hay que andar siempre con dos o tres tragos encima, pero sin llegar a emborracharse: “Si te pasas, la cagaste; si te quedas corto, es insoportable”. Este era su humor y su filosofía de vida, igual que el trabajo bien hecho, la sencillez y la inteligencia sin ego eran su marca de agua, de donde salieron películas de culto como Vampiros en La Habana y personajes como el coronel mambí Elpidio Valdés y el general Resoplez, que hicieron la vida feliz a generaciones de cubanos. Seguir leyendo Muere Juan Padrón, creador de Elpidio Valdés y “Vampiros en La Habana”

El cómic ya es alta literatura

por Darío Prieto

“Sabrina”, primera historieta finalista al premio Man Booker, obra de Nick Drnaso, y “Niño prodigio”, de Michael Kupperman, vuelven a subir al pedestal a un arte que ha dejado atrás a los superhéroes.

Cuando Sabrina fue nominado al Man Booker del año pasado, mucha gente se enfadó. Otros aplaudieron: por primera vez, un cómic estaba entre los finalistas del prestigioso premio literario. Pero su autor, Nick Drnaso (Illinois, 1989), prefiere quedarse con la actitud de los ofendidos. Dice que les entiende. “Absolutamente. Porque creo que la literatura y los cómics son medios diversos y han de estar separados. Al menos para evitar esta percepción de los cómics como un género que tiene una única forma, en lugar de un medio con formas diferentes“, sostiene el artista estadounidense. “La mayoría de los dibujantes que conozco leen más literatura que tebeos. Sí, se parecen en un montón de cosas, pero también son lo suficientemente diferentes como para mantenerlos cada uno por su lado”.

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Gugulandia: parodia de la Humanidad

por Arturo Delgado Pruna

Hernán Henríquez, reconocido caricaturista e historietista cubano, considera que su humor consiste en obligar a pensar.

En 1959, con 18 años de edad, era animador de comerciales para la televisión; sin proponérselo, casi de inmediato, fue uno de los fundadores del Departamento de Dibujos Animados del ICAIC. En 1964 creó Gugulandia, historieta que se convirtió en un fenómeno cultural y fue acogida por numerosas publicaciones, entre ellas Dedeté, donde, precisamente, esa serie tuvo su época de esplendor en la década de 1970. Converso con Hernán Henríquez (Hernán H), reconocido caricaturista e historietista cubano, quien considera que su humor consiste en obligar a pensar. Seguir leyendo Gugulandia: parodia de la Humanidad

La historieta cubana enfrenta grandes obstáculos.

por Por Arturo Delgado Pruna.

Nuestro colaborador Arturo Delgado, entrevista para la sección Canal USB de Cubadebate, a la guionista y realizadora de historietas Duchy Man Valderá.

“No son los autores los que deben esperar a las puertas de las editoriales, son estas las que deben abrirse más a ellos. Hace falta una producción constante, de alta calidad y una voluntad institucional de contribuir a la promoción y reconocimiento del cómic”, afirma la guionista, ilustradora e historietista habanera Duchy Man Valderá. Seguir leyendo La historieta cubana enfrenta grandes obstáculos.

Batman enseña el pene y DC lo censura.

por Alfredo Fuentes Fernández (con información de agencias y sitios digitales).

Esta semana se vivió una revolución en el mundo de los cómics. Por fin conocimos cómo es el pene de Batman.

El miércoles 18 de septiembre DC Comics ha publicado el primer número de Batman: Damned, una nueva entrega de las aventuras del mítico superhéroe, como su primer cómic de una línea creada específicamente para lectores maduros llamada DC Black Label. El cómic de Brian Azarello y Lee Bermejo ha llamado la atención por una viñeta que muestra a Bruce Wayne completamente desnudo. Pero la compañía se arrepintió y censuró las viñetas donde aparecía ese “desliz”. Seguir leyendo Batman enseña el pene y DC lo censura.